Mi pronta ruina


Intentando olvidarte, como si fuera posible,
Días eternos en desavenencia,
Monotonía, rutina cruel,
Mi desidia se suma al déficit constante.
Tus manías y mis penas,
El karma se encargará de mí,
Mientras tanto, detengo el tic-tac del reloj
Hasta que obedecer valga la pena.
Quítame la soga, clava la daga,
Pero hazlo de una vez por todas.

¿Qué esperabas, eh?
¿Que regresara al punto de partida?

Tu mirada seductora, derrochando opulencia,
Hoy prefiero la curva de sus labios.
No pediré más, dame menos de lo que anhelo,
Estoy acostumbrado.

Oh, me desangro con cada letra,
Cada puñal que clavas en mí,
Lo peor es que ya me es indiferente,
Lo mejor es que pronto acabará.
Se me desvanece el deseo al verte con otro,
Sus manos entrelazadas, mis sueños sin cumplir,
Mi alma se desvanece y la arrojo al abismo.

¿Si te quiero?
¿Y de qué me sirve?
Nada, como el tiempo que te regalé,
Podría haberlo invertido en ser alguien,
O en estar con mi gente.
Lo invertí en ti, no me fortalecí, no me sostengas así,
Ponle fin, te mentí por mi propio bien,
Llegué a creer que era alguien, y ahora sin ti, no soy nadie.

-Luis Daniel-