Emptiness of Dreams

 

En el abismo de espera, donde los hilos del destino pierden su tacto,

Somos marionetas de un juego torcido, en el que no somos más que un acto.

Todo brota de un tronco putrefacto y está helado,

La materia, mera ilusión, en el abismo yace despedazado.


Mas presiento que acaricio lo inaprehensible,

Aunque mi objetividad confirma que en errores soy increíble.

¡La cordura es vana! La respuesta esquiva, la caza se inicia,

Ideas frotadas con furia, buscando una luz en la noche oscura.


La vida no es más que un guiño predestinado,

Un paso al abismo de complejidades sin fin, donde estamos atrapados.

Así como las cenizas danzan en el viento, polvo ancestral,

Ácidos y bases se entrelazan en danza macabra, en un ritual.


Estrellas que mueren en silencio yace,

Otras explotan, caos cósmico en un vals que todo enfría.

El orden da paso al caos, en danza sin fin,

Y la naturaleza, agotada, rompe sus cadenas, en un rictus de fin.


Nada es cierto, ni siquiera la duda es consuelo,

Mentes atadas en nudos de incertidumbre, en su desvelo.

En el desecho acumulado la verdad se oculta,

Matemáticas traicionan, los negativos persisten, como culpa.


Comer sin hambre, dormir sin sueño, amar sin sentir,

Fractales que se expanden, en la oscuridad se deslizan sin fin.

La vida se torna menos agresiva, bajo el prisma del tiempo que roe,

No tan cruda si a fuego lento en el caldero la vida se arroja.


El equilibrio es un cuento que se narra una y otra vez,

El tiempo desangra heridas, lento, sin compasión, desgaja la piel.

¿Hasta cuándo durará esta farsa sin fin?

La selección natural se burla de su propio juego, en una danza siniestra y ruin.


¿Acaso los más viles son los elegidos para pervivir?

¿Ventaja evolutiva en la torpeza, en la discordia vivir?

En nuestra condición, la anormalidad es la norma,

El capitalismo, insaciable bestia, devora con su dogma.


Simple es el ser cuando el alma se despoja,

El hambre consume, desgarrando el lazo que a la humanidad arroja.

En el enjambre, el humilde abejaruco no halla paz,

Solo la reina coronada con sangre, en su trono se solaza.


Luz única arde, pero la mirada es censurada,

En la noche de la ignorancia, la Tierra su oscuridad devora, despiadada.

Sociedad decadente, tejida en un telar de mentiras,

Semillas marchitas en la sombra, el futuro se retira.


El revolucionario, aplastado por el engranaje necesario,

Cambios germinan, en la maquinaria yacen inertes, solitarios.

Brotes de esperanza arrancados por el sistema sin piedad,

Mi mente abraza el caos, hasta que en llamas se consume, en cruel realidad.


En mi fantasía, lejos del mundo en decadencia,

De pronto, un diagnóstico cruel: "metástasis", condena sin clemencia.

¿Cómo afrontar la agonía que se avecina, la cruel ecuación?

Aferrarse a la vida, mientras el abismo nos traga, sin consideración.


Construimos mentiras para sobrevivir a la locura,

Fingiendo, pero en lo más profundo, sabemos que no hay cura.

Degeneramos, hasta ser sombras de lo que fuimos en un tiempo,

La tristeza se disuelve, antes de que en la eternidad naufraguemos, en frío lamento.


La vida es un suspiro entre el olvido y la espera,

Un relámpago fugaz, cegador, en un mundo que desespera.

Así, vagamos sin rumbo en caminos malgastados,

Solo al final comprendemos, que al partir, los ojos se cierran, en silencio abrazados.