Remordimiento

 
"En lo profundo de la existencia, en los misterios de la vida y sus enigmas,
¿Qué expresión entonaría, si pudiera manifestar lo que ansía mi alma?
Algo genuino, algo que fluya desde lo más profundo,
Pues te aseguro, querido, que esta composición, es la que el mundo anhela,
Es el tipo de expresión que realmente puede sanar a las almas."

Valiente y temerosa, así es mi composición,
Siempre llega tarde, buscando redimir mi corazón,
Con la débil esperanza de saldar la deuda de emociones,
Pagarte con versos, mis sinceras devociones.

Vengo a devolverte lo que una vez me diste,
Todo lo que hiciste por este corazón que entristeciste,
Te ofrezco ahora un verso melancólico,
Una oda al amor que ya no está en nuestro coloquio.

Mejor dejemos este juego en empate,
El amor se fue, ningún rescate pudo hallarse.
Lo malo reside en la nostalgia, en su eterno debate,
El corazón siente alivio, late con calma y arte.

Todo lo que poseo es un lienzo en blanco,
Y el eco de tus besos que perduran en mi flanco,
He perdido primaveras y mi orgullo se desvaneció,
Buscando en otros ojos la luz que en los tuyos floreció.

Juro hablar con sinceridad en esta confección,
A veces, es necesario perder para encontrar razón,
Crecemos cuando logramos levantarnos con pasión,
Esta vez, no habrá disfraces, ni ansias de corazón.

Todo por experimentar, todo por palpar,
El dolor se ha marchado, ya no está al acechar,
Hoy, quiero componer, una oda al amar.

Todo nace y desvanece en su propia danza,
El amor muere y resucita, como llama en bonanza,
Las horas enseñan más que los años que avanzan,
Los besos, a veces, duelen, pero son la esperanza.

Confieso, soy culpable de mis pecados pasados,
Me vendo por un beso, a menudo he pecado,
Las palabras hieren y dejan cicatrices marcadas,
Pero el "te quiero" no dicho, es lo que más me ha dolido.

Te recuerdo con calma, sin necesidad de ayuda,
Por el resplandor de tu piel, cuando la pasión se enciende, 
Siempre nos acompañará una luna silente y paciente,
Junto a los versos que fluyen, inspirando nuestra unión ferviente.
 
En las noches de silencio, cuando el mundo duerme, 
Mis pensamientos siguen buscando el faro que me ilumine, 
En cada suspiro, en cada estrella que se enciende, 
Sigo anhelando el eco de tu voz, que me extiende.

Brindo ante tus labios, con gratitud profunda, 
Por el amor y su rebelión, cuando se rinde la inquietud, 
Créeme cuando te digo con sinceridad, 
Deseo tu felicidad, aunque no sea a mi lado, en realidad.