El sentido del amor ha de ser destruido


He vuelto a caer...

Una vez más he sucumbido a ese maldito y oscuro sentimiento llamado amor,
un anhelo voraz que se alimenta de la escasez y ansía desesperadamente el afecto.
Esta vez, solo ha despertado la ilusión,
creando deseos inalcanzables en la sórdida soledad que me envuelve.

"¿Por qué incrédula?" -pregunta la conciencia con voz sombría.

"La soledad no conoce el amor, ni siquiera puede amarse a sí misma.
Se siente tan perdida en su propia existencia que no reconoce su propia realidad.
El mundo que ha construido está impregnado de melancolía, añoranza y tristeza.
No esperes que alguien que nunca ha visto el sol pueda describirte su luz,
lo mismo ocurre con aquellos que nunca han sentido ni conocido el amor." -responde la percepción con pesar.

"Entonces, ¿qué es el amor para ti?" -pregunta la conciencia con cautela.

"El amor es como la muerte, ambas tienen el poder absoluto sobre nosotros,
y poco o nada podemos hacer para evitarlo.
Tarde o temprano, una de ellas nos visita,
aunque para muchos, solo la muerte toca a su puerta.
El amor, por capricho o sadismo, juega con nosotros,
no es un juego en el que podamos elegir participar o no.
Nos encontramos atrapados sin control sobre nosotros mismos.
Y aunque algunos afortunados triunfen en este juego,
los que no lo logran estarían mejor eligiendo el suicidio antes que el amor.
Por eso, en mi perspectiva, morir por amor es completamente posible,
pero no es comparable a morir sin amar o ser amado." -concluye la percepción con amargura.

"No crees que esa afirmación suene contradictoria" -dice la conciencia.

"En efecto, lo es, pero no me refiero literalmente a morir físicamente por amor, ¿entiendes?
Vamos, definamos qué es la muerte:
en pocas palabras, la muerte es el fin o la cesación de la vida.
Muchos creerían que es imposible estar muerto en vida, ¿verdad?" -interroga la percepción.

"Por supuesto, sería ilógico pensar lo contrario,
especialmente con la definición que acabas de dar." -responde la conciencia.

"Ahí es donde te equivocas.
Estar vivo no se reduce a respirar o sentir el palpitar del corazón,
es algo que trasciende lo puramente físico, algo que alcanza lo metafísico.
Es ahí donde solo el amor puede entrar, como una llave que facilita el acceso a lo prohibido.
Una vez dentro, es un universo gobernado por el amor, donde su destrucción o salvación depende únicamente de él." -termina la percepción con solemnidad.

Mientras la soledad permanezca arraigada en el individuo,
puedes estar seguro de que el amor seguirá llegando,
llenando sus oídos de falsas esperanzas,
buscando la llave que abra las puertas de lo prohibido.
No vale la pena escapar ni esconderse, pronto nos encontrará,
y cuando lo haga, el amor nos condenara.