Indudablemente nos hemos cuestionado,
sobre el conocimiento de nosotros mismos,
escasos son los saberes que poseemos,
nos engañamos, creyendo conocer.
Recurren creencias, anhelando descubrir,
la necesidad de autoconocimiento,
una afirmación controvertida planteo,
no me callaré, por ser osado y sincero.
La verdad exige valentía al ser pronunciada,
al leer estas líneas, impacto se avecina,
presento el argumento de David Hume,
en su ensayo "De los milagros".
Partamos de observaciones comunes,
sobre el testimonio y los milagros,
conclusiones sorprendentes buscamos,
descubrir el significado de la afirmación absurda.
Un encuentro, el rey y Nagasena dialogan,
el rey pregunta su nombre, Nagasena responde,
"Nagasena me llaman, pero no soy nadie",
¿Qué significado encierra tal afirmación?
Nagasena es un nombre sin existencia,
no es una persona, aunque así se presente,
el rey Milinda, sabio y experimentado,
indaga el meollo de la cuestión.
El monje no se refiere solo a sí mismo,
sino a toda persona en general,
el rey señala las consecuencias extrañas,
nadie hace nada, ni sufre ni logra.
El homicidio carece de existencia,
no hay muerte, no hay persona que perezca,
una broma sobre la condición de Nagasena,
sin maestros ni ordenación.
El rey plantea preguntas y respuestas,
recordando los diálogos de Platón,
se estructura en los "cinco agregados" budistas,
forma material, sentimientos, percepción, formaciones mentales y conciencia.
No necesitamos una exactitud precisa,
comprendamos en términos aproximados,
la clave es no identificarse con ellos,
la persona va más allá de los agregados.
El enigma de Nagasena se devela,
una invitación a explorar su perspectiva,
hasta entonces, el rey Milinda continúa,
sumergido en un diálogo profundo.
Quizá así lo expresaría la mayoría,
tras una breve reflexión y contemplación.
¿Somos nuestros sentimientos, nuestras percepciones?
No, somos el portador de ellos, no su esencia.
¿Somos nuestras disposiciones y carácter?
Nuevamente, no, somos más que las tendencias.
No somos la conciencia misma, sino lo consciente.
El quinto elemento, el cuerpo, suscita controversia.
Cuando se pregunta si Nagasena es su cuerpo,
la pronta respuesta deja dudas en el aire.
La táctica de lo no dicho emerge,
buscamos el trasfondo entre líneas.
¿Acaso presuponen pureza y nobleza?
¿La idea de ser permanente, inmutable?
Ideas influenciadas por concepciones filosóficas y religiosas.
La última pregunta del rey plantea algo más,
esperamos que Nagasena afirme su diferencia,
un ser capaz de abandonar el cuerpo,
experimentar distintos sentimientos y percepciones.
Pero nuevamente responde "No, señor",
no es algo más allá de los agregados.
El enigma persiste, la confusión crece,
el rey acusa falsedad sin comprender.
Nagasena nunca afirmó ser "Nagasena",
fue su observación desconcertante,
la que dio inicio a esta discusión profunda.
-Luis Daniel
Parte 2: https://efimeroparaiso.blogspot.com/2022/01/que-soy-nuestro-ser-parte-2.html#