En la oscuridad profunda del abismo,
mi espíritu se desangra sin alivio,
siento el peso de un pasado sin sentido,
mi alma fracturada, en caos sumido.
No hay redención en mis años perdidos,
solo el eco de angustias y heridas,
busco respuestas en mis pensamientos torcidos,
encontrando soledad en cada salida.
Estribillo 1:
En el silencio, encuentro mi voz,
en la tormenta, descubro mi valor,
aunque el dolor me consuma hoy,
en mi interior hay un fuego que arde con fervor.
Cadenas invisibles aprisionan mi ser,
la tristeza me arrastra hacia el abismo,
la esperanza desvanece, sin querer,
y mi voz se apaga en un grito egoísta.
Estribillo 2:
A pesar de las sombras, encontraré luz,
en la oscuridad, hallaré mi virtud,
renaceré de las cenizas, venceré la quietud,
mi resiliencia será mi fortaleza, mi actitud.
En la inmensidad fría de este mundo,
el invierno perpetuo congela mi corazón,
las estaciones pasan, sin rumbo fecundo,
y la alegría se desvanece, sin razón.
Estribillo 3:
Entre las grietas, florecerá la esperanza,
en cada lágrima, habrá una nueva enseñanza,
con valentía enfrentaré la adversidad,
mi esencia se elevará, rompiendo la oscuridad.
En la distancia, tu recuerdo me atormenta,
un eco lejano de lo que fue y no será,
en este paisaje sombrío, se presenta,
como la única luz en mi noche sin fe.
Estribillo 4:
Aunque el vacío me envuelva en su manto,
mi amor propio será mi escudo, mi encanto,
superaré las sombras, encontraré mi luz,
en mi soledad, hallaré mi propia virtud.
-Luis Daniel
